Highton, su renuncia a la Corte y las piezas del poder

Razones o sospechas de la inesperada salida de la magistrada del máximo tribunal.

La Justicia no es Comodoro Py», me dijo la semana pasada en FM Radio Cultura la jueza Aída Tarditti, miembro hace más de un cuarto de siglo del Tribunal Superior de Justicia de la provincia de Córdoba. Está en el audio posteado en el blog. Sus palabras eran casi didácticas pero su tono parecía de enojo. La habíamos llamado para entrevistarla en la última emisión radial de Juez y Parte por su rol de presidenta de la Asociación de Mujeres Jueces a propósito de la renuncia de Elena Highton y la cobertura de la próxima vacante que se generará a raíz de ello en la Corte Suprema nacional. Pero los hechos parecen contradecir a Tarditti. O no, según como se mire. ¿Dependerá del lado de la balanza de la famosa señora de ojos vendados?

El juicio del Presidente y su onerosa tasa de Justicia

Ya se ha dicho aquí, por observadores y cronistas habituales de estos temas que somos. Un presidente de la Nación está sujeto al escrutinio público y al inefable hecho de ser denunciado penalmente por su actividad casi todos los días o semanas o meses. «Una denuncia no se le niega a nadie», dice en ese sentido una frase hecha en la política. Y Comodoro Py es el norte. En este caso se trata de una acción privada pero que no deja de ser pública por el rol de quien la hace y eso que decíamos del escrutinio público.

Patricia Bullrich, las vacunas y los juicios en su contra

No sólo la demanda el Presidente sino también Sigman, por sus dichos en la TV.

La ex ministra de Seguridad y actual titular del partido Propuesta Republicana (PRO), Patricia Bullrich, habló el domingo a la noche en el canal de TV del diario La Nación de la demanda civil que le hizo el presidente Alberto Fernández por declaraciones previas suyas en el mismo programa conducido por el colega Luis Majul sobre la vacunación contra el Covid-19 y la no contratación inicial por parte del Gobierno del laboratorio estadounidense Pfizer para combatir al coronavirus de la pandemia.

Corte Suprema: ¿Tonón Tonón o tachín tachín?

Intervienen la obra social judicial tras un procedimiento policial. ¿Qué se llevaron?
Fotomontaje: Neus van der Javo

No, no es una broma sobre instrumentos de percusión graves o agudos. Es sobre la Corte. Ahí lo dice también en el título. Y de una denuncia penal que nos llamó la atención dos semanas atrás contra el director de la Obra Social del Poder Judicial de la Nación (OSPJN), Aldo Tonón, en las horas previas a la elección del nuevo presidente del tribunal para los tres próximos años. Ya se sabe el resultado y el tachín tachín. Fue electo el santafesino Horacio Rosatti, como aquí adelantamos, y su comprovinciano Ricardo Lorenzetti hizo ruido al día siguiente en una carta con críticas a sus colegas y el modo de votación. Lo que llama la atención es el tachín tachín aún en torno a la denuncia contra Tonón.

La denuncia de la semana (pasada) o el último estertor

Fue contra el director de la obra social judicial mientras la Corte define presidente.
Feliz día de la primavera. Horacio Rosatti (primero a la derecha) se quedaría esta vez con la corona de la Corte. (Fotomontaje: Neus van der Javo)

Quizás haya sido el último estertor, la «respiración anhelosa, generalmente ronca o silbante, propia de la agonía y del coma», como define esa palabra el diccionario de la Real Academia Española. O quizás exageremos y aplique más para mí -y mi mal hábito del cigarrillo- que para quien lo pensamos. La Corte Suprema de Justicia de la Nación parece encaminada a tener su nuevo presidente esta semana o a más tardar la próxima. Se trata del juez Horacio Rosatti. Y el último estertor de su ubicuo rival en esa carrera, Ricardo Lorenzetti, bien pudo haber sido esta denuncia penal ingresada la semana pasada en Comodoro Py y que llamó la atención de este fumador, más allá de la holgada derrota del peronismo en las elecciones primarias del domingo 12 y sus múltiples interpretaciones e influencias tribunales dentro.

La salud de todos y/o el derecho a votar ¿con el virus?

Servini y Ramos Padilla reglamentaron el protocolo de la Cámara Nacional Electoral.

Seguramente no sean muchos pero seguramente también se dará más de un caso, por no decir varios. ¿Qué pasará con las personas que estén contagiadas del Covid-19 este domingo de elecciones y que aún así quieran votar a sabiendas o ignorancia de su situación de salud? Se suponía que el espíritu de las recomendaciones hechas hace un mes por la Cámara Nacional Electoral (CNE) permitiría su derecho al sufragio con las previsiones correspondientes dentro de los lugares de votación. Sin embargo, la decisión de los dos principales distritos electorales del país, Capital Federal y provincia de Buenos Aires, es bien clara: la salud general está por encima del derecho al voto. Lo más probable es que por uno u otro motivo se abra más de una causa por estas cuestiones luego del domingo o el mismo día de los comicios. Quejosos por no poder votar unos o violadores de las restricciones sanitarias otros.

«El Peque» Oyarbide: ¿qué tenía finalmente el petiso?

Falleció el juez que desnudó sin tapujos la influencia de la política en la Justicia.
Mirar para otro lado. Diego «Peque» Schwartzman en su último partido ante el «gigante» Anderson.

Desconocemos si Norberto Mario Oyarbide compartió vez alguna un escenario con Ricky Maravilla, el de la canción de «el petiso que las vuelve locas». Podría aplicar el estribillo, según cómo se mire y a quién le toque, claro. A él se lo conocía en Tribunales como «el petiso» pero la locura, se sabe, no tiene género. Sí es famoso su video, piano en dedos, micrófono en mano y pies sobre las tablas en un escenario junto al rey cuartetero cordobés, Carlos «La Mona» Jiménez. Lo cierto es que los dos artistas así oficialmente reconocidos -Ricky y La Mona, de 75 y 70 años, respectivamente- estaban vacunados contra el coronavirus Covid-19. No así Norberto Mario, el pretenso artista que sí era o había sido juez oficialmente reconocido. Se fue anteayer a los 70 años. ¿Qué tenía el petiso? Covid. ¿Algo más?

Alberto Fernández, «Olivosgate» y el «control de daños»

¿Reparación y paternidad? ¿O una inconstitucionalidad que le podría jugar a favor?

Todo junto y en un mismo día pareciera no ser casualidad. Inició con la promesa de pagar sus culpas vaya a saber cuándo y terminó con el chimento en TV de que será padre de mellizos. Entre medio, el presidente Alberto Fernández quizás encontró una fórmula que podría ayudarlo a zafar del problema. La única denunciada en el llamado Olivosgate que no es defendida por el abogado que sí representa a su pareja y los otros acusados pidió que se declare la inconstitucionalidad del famoso decreto 260 inaugural de la eterna cuarentena y con ello, santa solución. No habría delito ni culpa ni reparación. Sí, hablamos del famoso festejo de cumpleaños en la quinta de Olivos en plena época de restricciones ciudadanas y su incomodidad para el peronismo gobernante a solo tres semanas y media de las elecciones primarias.

La denuncia del día: Alberto, Albistur y la vía pública

Es por presunto favoritismo al publicista y esposo de la candidata en Buenos Aires.

Ya se sabe. Y lo hemos dicho en este espacio. Comodoro Py 2002 es un mundo aparte. Y suceden cosas con alta repercusión pública como otras que no tanto, aunque aquí las consignemos. Doce horas después que el programa Periodismo Para Todos (PPT) conducido por Jorge Lanata en Canal 13 emitiera este domingo un informe sobre el publicista amigo presidencial Enrique Albistur un denunciante habitual en los tribunales federales penales porteños se presentó vía digital este lunes para pedir que el empresario sea investigado junto con Alberto Fernández y otras personas por la presunta comisión de delito. No hay mucha más prueba que la que se vio por TV: los números de contrataciones de publicidad oficial en la vía pública.

No haz lo que digo pero mejor tampoco lo digas

Confusión de Alberto Fernández en la acusación que le pesa por el Olivosgate.

La subterránea defensa del presidente Alberto Fernández en la causa por el festejo de cumpleaños de su pareja, Fabiola Yáñez, en plena cuarentena estricta del año pasado, omite un dato y confunde otro. A diferencia de cualquier ciudadano al que se denuncia por la violación de las normas atinentes al aislamiento para evitar contagios del coronavirus Covid-19 a él también se lo investiga en la Justicia por la presunta comisión del delito de abuso de autoridad o incumplimiento de sus deberes como funcionario público al ser el titular del Poder Ejecutivo Nacional (PEN) y emisor de la norma supuestamente inobservada. Pero además, y aquí lo principal, no se lo acusa de haber propagado un virus sino de haber violado las medidas adoptadas para impedir ello.

¿El orden de los factores altera el producto?

Victoria Tolosa Paz irá en las boletas con su nombre y apellidos de corridos.
Collar. La V de Victoria pende del cuello de la principal candidata oficialista en la publicidad de campaña.

Bien podría ir este texto en la sección Carátulas. Y allí también será glosado. La noticia dice así: la primera candidata a diputada nacional en el primer distrito del país en estas elecciones 2021 por el oficialismo, Victoria Tolosa Paz, será presentada en las boletas a ingresar a las urnas con su nombre y apellidos de corridos, así como fueron escritos, y no alterados en su orden. Eso aprobaron la Junta Electoral del Frente de Todos (FdT) en esa provincia y el juez federal con competencia en la materia en ese territorio, Alejo Ramos Padilla. Ya no más «Tolosa Paz, Victoria», como indica el uso y costumbre, sino «Victoria Tolosa Paz».

El peluquero, el Presidente y el subsidio (no es película)

En medio del Olivosgate denunciaron a Alberto Fernández otra vez en Comodoro Py.

Mientras su pareja, Fabiola Yáñez, y seis de sus amigos se presentaban a través de los abogados Juan Pablo Fioribello y Mariano Lizardo en la causa por el «Olivosgate» de las visitas en cuarentena a su residencia oficial, el presidente Alberto Fernández fue denunciado este martes en los tribunales federales de la Avenida Comodoro Py junto con el ministro de Trabajo, Claudio Moroni, por la presunta comisión de delitos en la concesión de un subsidio de 600 mil pesos al peluquero conocido como Marcelo Cuggini.

Mirar al costado mientras las balas ¿pasan?

Alberto Fernández, en la mira judicial por las visitas a Olivos en cuarentena.

La foto es fortuita pero cae como anillo al dedo. Cuando vi el resultado de la captura de TV no era lo que planeaba. El tipo estaba mirando al costado. Y no escuchando una pregunta, como pareciera, sino hablando él. Seguramente enfocaba a alguien de la platea funcionaria. No precisamente a su pareja, Fabiola Yáñez, porque ella no estaba allí en el acto. Pero segundos después el presidente Alberto Fernández a ella culparía por el escándalo más incómodo de su gobierno y para colmo en campaña electoral: el infractor festejo de su cumpleaños en plena cuarentena. El de ella, no el de él, que bien podría haber sido algo parecido. Mientras él hablaba en público una nueva denuncia en su contra ya se había presentado en los tribunales de Comodoro Py y el fiscal a cargo del «Olivosgate», Ramiro González, ordenaba medidas de prueba que lo involucran. El Presidente bajo investigación.